La receta para el proyecto perfecto
A todos nos encanta la comida, ¿verdad? Es asombroso cómo, bajo la destreza de un buen cocinero, se combinan ingredientes crudos para crear magia culinaria. Hay que elegir los ingredientes, hay un proceso y se requiere bastante experiencia. La gestión de proyectos es muy parecida. Se empieza con un objetivo en mente, se planifica, se preparan las herramientas, se siguen los procesos y se supervisa el progreso. Para usar una metáfora culinaria, vamos a crear una receta para un proyecto perfecto.