Un adulto promedio toma alrededor de 35 000 decisiones al día. Si tuviéramos que resumir un día de trabajo, sería algo así como: ¡Decisiones, decisiones y más decisiones! De hecho, la competencia de un gerente se mide por la calidad de las decisiones tomadas y los resultados obtenidos. A medida que se asciende en la jerarquía, la toma de decisiones se convierte en la única actividad, y cada decisión es crucial.
He leído que empresarios exitosos como Steve Jobs y Mark Zuckerberg usan ropa similar todos los días para tener una decisión menos que tomar y así usar esa capacidad mental para otras cosas más importantes. Me fascina cómo todo se reduce, en última instancia, a tomar buenas decisiones. Por eso decidí dedicar un blog a pasos sencillos para tomar buenas decisiones
Comience con los resultados deseados
El objetivo de tomar una decisión es lograr un resultado específico, por lo que ese debería ser un buen punto de partida: el resultado deseado. Este podría tratarse de mejorar indicadores como la productividad o resultados comerciales como mayores ventas, o de ampliar la presencia en el mercado o resolver problemas como ataques de virus o fugas de datos. Cuando sabes adónde quieres llegar, alineas tus esfuerzos con ese objetivo y minimizas las distracciones.
Confía en los datos y la información para detectar patrones
En Dios confiamos, los demás deben aportar datos.
Edwards Deming
Vivimos en un mundo digitalmente conectado donde todo, desde relojes hasta automóviles, genera grandes volúmenes de datos. Estas fuentes de datos son de alta calidad y están disponibles en grandes cantidades, y pueden analizarse para obtener información valiosa, como patrones de compra de los clientes, comportamiento del mercado, factores que influyen en el desempeño de los empleados y oportunidades para optimizar los costos, entre otros. Con esta información, la toma de decisiones se vuelve más científica y permite un mayor control sobre los resultados.
Crear escenarios
Una vez que analices las conclusiones y encuentres patrones claros, te acercarás al ámbito de las posibilidades de toma de decisiones. Ahora es el momento de plasmar los escenarios detallados en papel y enumerar las ventajas y desventajas de cada uno. Este es un paso crucial en el proceso de toma de decisiones, ya que tendrás algo tangible que demostrar tu esfuerzo.
Simular resultados
Simular los resultados de los escenarios es una combinación de arte y ciencia. La parte científica puede provenir de métodos como Issue Tree, SCQA y MECE, entre otros. La parte artística reside en la capacidad de visualizar el escenario y su posible resultado. Esto se logra mediante la experiencia, la visión para los negocios y el conocimiento del cliente.
Confía en tu instinto
Tu mente solo conoce algunas cosas. Tu voz interior, tu instinto, lo sabe todo. Si escuchas lo que sabes instintivamente, siempre te guiará por el camino correcto.
Henry Winkler
Intuición, presentimiento, instinto… puedes llamarlo como prefieras, pero es algo que ningún código informático podrá replicar jamás. Algunos de los líderes más importantes del mundo confían en su intuición para tomar decisiones cruciales y la consideran fundamental. Creo que es una de esas cosas que usamos a diario, pero que subestimamos a la hora de tomar decisiones.
Como profesionales, nuestro crecimiento depende de nuestra capacidad para tomar decisiones que impulsen los resultados. Por lo tanto, cada minuto dedicado a perfeccionar esa habilidad marcará la diferencia entre ser bueno y ser el mejor. Es hora de que tome algunas decisiones… ¡Espero que hayan disfrutado del blog!




Comentarios
0 respuestas